29/11/17

GUIÓN SOBRE MIGUEL HERNÁNDEZ PARA RADIO O TEATRO

RECUERDO DE MIGUEL HERNÁNDEZ, PARA ESTUDIANTES
 (Con permiso de la posmodernidad y de la sociedad de consumo)

Guión radiofónico sobre Miguel Hernández, Premio Espasa-Calpe de 1992, interpretado por los alumnos del COU Nocturno del IES “M. Puig Adam” de Getafe, con texto, efectos y dirección de Francisco Moreno Gómez.

(Este guión admite también una versión teatral, proyectando al fondo imágenes alusivas, además de otros posibles recursos).


…………… (Abre la interpretación, a 4 Voces, con la canción “Vientos del pueblo”, del conjunto Los Juglares (ahora en Youtube), hasta “…con el orgullo en el asta… Va diluyéndose el volumen).

Voz 1....

El 28 de marzo se conmemora el aniversario de la muerte del poeta Miguel Hernández. Tendremos en cuenta esta efemérides para hilvanar este guión radiofónico en su memoria, cuando se cumplen 42 años de su muerte, prematura y lamentable.
El 28 de marzo de 1942, en la cárcel franquista de Alicante, amaneció cadáver, como tantos otros presos en aquella España, el gran poeta de Orihuela Miguel Hernández.
Eran las 5’30 de la madrugada, de un sábado, víspera del domingo de Ramos, cuando el tifus y la tuberculosis acabaron con el “poeta pastor”, a sus 32 años, con una obra poética apenas en su cénit que, a pesar de ello, hoy es conocida en el mundo entero.
             
………….. (Entra la 3ª Sinfonía de Brahms, 3º movimiento, unos 15 segundos, y luego sigue de fondo tenue).

Voz 1

Es muy significativo que los tres grandes poetas españoles que se llevó el franquismo murieran en tres escenarios diferentes, símbolo de las tres principales formas de eliminación que sufrieron centenares de miles de españoles: el fusilamiento (García Lorca), las cárceles (Miguel Hernández) y el exilio (Antonio Machado). Cada río de muerte arrastró consigo a un poeta.

……………. (Crece el anterior sonido de Brahms unos segundos y acaba).

Voz 2...

(Sin fondo musical) El poeta de “Vientos del pueblo”, de “Nanas de la cebolla”, del “Niño yuntero” o la “Elegía a Ramón Sijé”,
Nació en Orihuela en 1910, y de su corta estancia en el colegio (sólo hasta los 14 años) sacó sus primeras letras y, sobre todo, su amistad con José Marín, el célebre “Ramón Sijé”.
Tenemos aquí un poeta de primera fila que ni siquiera pudo cursar el Bachillerato.
Desde 1925, a sus 15 años, encontramos a Miguel Hernández guardando cabras por los alrededores de Orihuela… pero siempre con sus libros debajo del brazo, con toda la poesía que caía en sus manos: modernista, religiosa, Gabriel y Galán, Gabriel Miró, Juan Ramón Jiménez… y sobre todo, Góngora, tan del gusto de la Generación del 27… También, Quevedo, Calderón… Es decir, en su formación autodidacta hallamos todo el caudal de nuestros clásicos del Siglo de Oro.

……………….. (Entran unos momentos fuertes de la 6ª Sinfonía “Pastoral” de Beethoven, que se queda de fondo, para ir alzando en las pausas).

Voz 3

Desde 1930 a 1934, fecha de su segundo viaje a Madrid, tiene lugar la PRIMERA ETAPA en la poesía de Miguel Hernández. Es la “etapa pastoril” y provinciana, con una formación y técnica de tipo tradicional, aconsejado e influido por Ramón Sijé, aunque incorporando también imágenes y recursos del surrealismo.
Esta primera etapa pastoril fructifica en su primer libro: “Perito en lunas”, publicado en Murcia, 1933. Lleva prólogo de su amigo Ramón Sijé, entonces estudiante de Derecho y con grandes dotes intelectuales. En el prólogo se refiere al “poeta terruñero, provincial, querencioso de pastorería de sueños…”.

…………………….. (La 6ª Sinfonía va remarcando las pausas).

Este su primer libro, compuesto en octavas reales, a la manera de Góngora, presenta dos características principales: Una, el gongorismo recargado de recursos, de sabor pastoril y campestre. Y segunda, el “leit motiv” de la luna, a la vez romántica y surrealista, tan del gusto de García Lorca.
De esta primera etapa vamos a seleccionar tres poemas, todos con el tema del campo al fondo.

…………… (Estas recitaciones se hacen arropadas por la 6ª Sinfonía, en ondulaciones crecientes y menguantes).

Voz 4

HUERTO-MÍO

Paraíso local, creación postrera,
si breve, de mi casa;
sitiado abril, tapiada primavera,
donde mi vida pasa
calmándole la sed cuando le abrasa.

Yo, dios y adán, que lo cultivo y riego,
por mi mano y conducto,
de frescor artesiano, su sosiego
recojo, su producto,
sus dádivas de miel en usufructo.

……………………………….…  (pausa musical 6ª Sinfonía)

Voz 1

Dichoso el campesino que ara y lanza,
al mismo tiempo canta en el reposo,
el grano volandero y provechoso,
propósito final de la labranza.

Que, aunque a un tiempo de mucha destemplanza
sucede otro aún menos lluvioso,
dentro del pensamiento caviloso
siempre le queda algo de esperanza.

Desgraciado de mí que no me queda,
no ya un algo, ni un nada miserable
que en la esperanza porfiar me haga.

Desesperada y sin alivio, rueda
esta pena del brote inagotable,
esta vida tristísima de llaga.

………………………… (Última pausa musical de la 6ª Sinfonía)

SILBO DE LA SEQUÍA

¡Ay, sequía, sequía!
¡Bien me lo decía al almanaque,
y yo no lo creía!

Dan ganas de llorar ver este mundo,
sin un valle, ni un monte ni una orilla
donde el rebaño pueda abrir la boca.
Desertan los pastores a  la muerte,
hartos de ver hambrientos sus corderos.
No hay señales de hierba en ningún lado.
……………………………………………..

Voz 2

La ETAPA DE MADUREZ poética de Miguel Hernández se produce después de su segundo viaje a Madrid, en 1934, y cristaliza en un libro ya perfecto: EL RAYO QUE NO CESA, escrito en 1935, y publicado en enero de 1936.
Esta segunda etapa se ubica en Madrid, donde consigue un trabajo en la Editorial Espasa-Calpe, en la preparación de la enciclopedia LOS TOROS, de José Mª de Cossío. Al mismo tiempo se relaciona con los poetas de la Generación del 27 y entabla amistad con José Bergamín, Vicente Aleixandre y Pablo Neruda, sobre todo. Y asiste a la gran experiencia de participar en las Misiones Pedagógicas, en labor alfabetizadora por pueblos y aldeas, en compañía de otros intelectuales.
Estos factores producen un cambio profundo en el pensamiento y en la poesía de Miguel Hernández: abandona el gongorismo pastoril, se deshace de la rémora del tradicionalismo provinciano y entra en crisis su catolicismo ingenuo.

Voz 3

Con Orihuela sólo le une ya el amor a Josefina Manresa, hija de un guardia civil, a la que conoce desde 1931 y con la que contraerá matrimonio civil en 1937.
EL RAYO QUE NO CESA, su segundo libro ya citado, es ya una obra de primera fila en la poesía española. En él se configuran dos temas fundamentales: 1) el amor, y las metáforas del cuchillo y del toro; 2) el amor concebido como fuerza cósmica autodestructiva, a la manera de Vicente Aleixandre. El cuchillo, como símbolo amoroso, sustituye a la flecha tradicional y aporta un dramatismo, que nos recuerda a Lorca. El toro representa el destino trágico, también muy presente en el surrealismo del 27.

……………. (Pausa musical, de “Tristeza de amor”, de Chopin)

Voz 4

A continuación, tres muestras de EL RAYO QUE NO CESA: 1) el poema “Un carnívoro cuchillo”, dedicado a Josefina Manresa; 2) un fragmento de “Me llamo barro, aunque Miguel me llame”; y 3) la célebre “Elegía a Ramón Sijé”.

…………………….. (Pausa final con “Tristeza de amor”)

Voz 1

Un carnívoro cuchillo
de ala dulce y homicida
sostiene un vuelo y un brillo
alrededor de mi vida.

Rayo de metal crispado
fulgentemente caído,
picotea mi costado
y hace en él un triste nido.
…………………………………

……………………………… (Comienza un fondo musical suave: el 2º movimiento de la Sinfonía del Nuevo Mundo, quitando la decena de acordes fuertes iniciales).  

Voz 2

Me llamo barro, aunque Miguel me llame.
Barro es mi profesión y mi destino
que mancha con su lengua cuanto lame.

Soy un triste instrumento del camino.
Soy una lengua tristemente infame
a los pies que idolatro desplegada.
…………………………………………….

……………………………………… (Cesa el 2º movimiento)

Voz 3

El último poema que cierra el libro EL RAYO QUE NO CESA es la célebre y celebrada “Elegía” a la muerte de Ramón Sijé. Los críticos coinciden en que, aunque nada más hubiera escrito Miguel Hernández, sólo con este poema hubiera pasado de rondón a la historia de la Literatura Española. La Elegía fue una respuesta poética inmediata a la noticia de la muerte de su amigo Ramón Sijé, en la Navidad de 1935. El poema llegó a tiempo para ser incluido el libro publicado un mes después.
No recitaremos nosotros el poema, sino el conjunto JARCHA, con una versión musical tan genial como el poema:

……………………. (Se escucha la “Elegía…” completa en la voz del conjunto JARCHA).

Voz 4

La muerte de Ramón Sijé, con otros factores antes citados, fue una gota más en el hondo proceso de transformación que por aquellas fechas vivía Miguel Hernández, como el entusiasmo por la poesía surrealista o el abandono de la mentalidad tradicionalista provinciana. Se expresaba como un iconoclasta anticlerical y librepensador:

“Me libré de los templos, sonreídme,
donde me consumía con tristeza de lámpara
encerrado en el poco aire de los sagrarios;
salté al monte, de donde procedo,
a las viñas, donde halla tanta hermana mi sangre…”

Al mismo tiempo, la gran experiencia que supuso para él el descubrimiento de Pablo Neruda le lleva a escribir en el periódico El Sol:

“Necesito comunicar el entusiasmo que me altera desde que he leído RESIDENCIA EN LA TIERRA. Ganas me dan de echarme puñados de arena en los ojos, de cogerme los dedos con las puertas, de trepar hasta la copa del pino más dificultoso y alto. Sería la mejor manera de expresar la borrascosa admiración que despierta en mí un poeta de este tamaño gigante…”.

Voz 1

El 17-18 de julio de 1936 ocurrió en España la gran tragedia del golpe militar. Lo que los rebeldes esperaban que sería cuestión de días imponerse, desencadenó una guerra civil y una revolución de apoyo a la República. Una masa obrera y republicana, incluidos muchos militares, se movilizaron para sofocar el golpe militar.

………………….……….. (Se escucha un fragmento de “A las barricadas, que queda fondo un rato, y se va perdiendo).

Voz 2

Con la guerra y espoleado por ella, llegamos al libro cumbre de Miguel Hernández, VIENTO DEL PUEBLO, publicado en Valencia por el Socorro Rojo, a comienzos del verano de 1937. Lleva una emotiva dedicatoria a Vicente Aleixandre:

“… Nuestro destino es parar en las manos del pueblo. Sólo esas honradas manos pueden contener lo que la sangre honrada del poeta derrama vibrante… Los poetas somos viento del pueblo…”

Voz 3

Este libro representa también la plasmación del nuevo Miguel Hernández y el logro de la mejor obra de compromiso socio-político de todos los tiempos, posiblemente, cuyo hondo contenido y alta calidad se elevan a la par.
Atrás ha quedado el clasicismo y la propugnada “pureza” de los movimientos de vanguardia, con su canto al arte deshumanizado. Ahora se revelan un arte y una poesía furiosamente humana, inmersa en la gran tragedia humana que se estaba sufriendo, la guerra.

Voz 4

Miguel Hernández se hallaba en Madrid en las primeras semanas de la guerra, viajó a su pueblo natal de Orihuela y, a mediados de septiembre de 1936, volvió a Madrid e ingresó voluntario en el QUINTO REGIMIENTO, organizado por el Partido Comunista, y fue destinado a la Unidad de “El Campesino”.

……………………. (Entra la melodía de La Internacional, en la versión instrumental a órgano de Teddy Bautista. Está en Youtube. Luego queda de fondo de manera tenue).

Voz 1

Entre 1936 y 1937 Miguel Hernández fue comisario político y delegado de Cultura entre los soldados, con sus versos por las trincheras, al igual que otros muchos poetas, como Rafael Alberti, Pedro Garfias, León Felipe, y otros intelectuales.
¿Qué es lo que salva la calidad artística en un libro tan densamente social, bélico y comprometido? (Pensemos ahora en La Ilíada, en el Poema del Mío Cid, en La Araucana, por ejemplo).
-Primero, que era la línea literaria en la que desembocaba toda la poesía del momento, a partir del surrealismo, bajo los ideales de liberación de Freud y de Marx.
-Segundo, porque es una poesía que emana de la sinceridad total, de los ideales épicos que en ese momento electrizaban al poeta. En virtud de esta sinceridad personal y de una necesidad de comunicación de multitudes, el poema se hace auténtico y pleno. Yerran por completo quienes han querido ver en VIENTO DEL PUEBLO poesía de circunstancias o de encargo. Lo que sale del alma de Miguel Hernández, como del “hombre de la colina” que ve batirse, sufrir y morir a su pueblo en una situación límite, es una poesía de amor, de lágrimas y de dolor, de la más pura y honda autenticidad.
-Tercero, este libro es fiel a una estética literaria, a una poética, que consiste en el arte, no como elitista, encerrado en una torre de marfil, sino intérprete de los sentimientos colectivos y del ideal personal del poeta, como vemos en Pablo Neruda, en César Vallejo, en Rafael Alberti y en tantos otros.

…………………….. (Pausa con La Internacional instrumental, que venía de fondo lejano, y fin de este efecto musical).

Voz 2…

El libro VIENTO DEL PUEBLO comienza con una elegía a García Lorca, y encontramos después poemas imperecederos como “Vientos del pueblo me llevan…”, “El niño yuntero”, “Jornaleros”, “Aceituneros”, o la “Canción del esposo soldado”.
Todos los poetas lloraron y lloran a García Lorca. Los versos de Miguel Hernández al respecto fueron de los más inspirados:

Atraviesa la muerte con herrumbrosas lanzas
y en traje de cañón, las parameras
donde cultiva el hombre raíces y esperanzas,
y llueve sal y esparce calaveras.
……………………………………….
Federico García
hasta ayer se llamó, polvo se llama.
Ayer tuvo un espacio bajo el día
que el hoyo le da bajo la grama
…………………………………………
Muere un poeta y la creación se siente
herida y moribunda en las entrañas.
Un cósmico temblor de escalofríos
mueve temiblemente las montañas,
un resplandor de muerte la matriz de los ríos.
………………………………………….
Rodea mi garganta tu agonía
como un hierro de horca
y pruebo una bebida funeraria.
Tú sabes, Federico García Lorca,
que soy de los que gozan una muerte diaria.
……………………………………………

Voz 3…

Y cómo no recordar ese himno de la solidaridad de todas las regiones de España, arrastradas como un viento a la defensa de la democracia republicana. De nuevo nos ayudamos de la versión musical del conjunto Los Juglares:

………………. (Un fragmento de “Vientos del pueblo”, de Los Juglares. Está en Youtube).

Voz 4

“El niño yuntero” es otro hito poético sobre el destino amargo de los niños del campo, de los niños de la guerra y de muchos niños del mundo:

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.
…………………………….

…………… (Entra el comienzo de “El niño yuntero”, de Los Juglares, queda muy de fondo, y entra de nuevo La Voz 4).

¿Quién salvará a este chiquillo
Menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?
Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.

……………… (Se termina con un fragmento de Los Juglares, antes citados).

Voz 1

Miguel Hernández pasó el otoño de 1936 en el QUINTO REGIMIENTO. En el mes de enero de 1937, esta Unidad quedó integrada en el Ejército de la República, con lo que Miguel fue destinado al organismo de propaganda ALTAVOZ DEL FRENTE, en el Frente Sur. El 9 de marzo se había casado en Orihuela con Josefina Manresa, y a los pocos días, llegaron a su nuevo destino en Andújar y Jaén.
Son los días del peligro ataque franquista por Pozoblanco, a comienzos de marzo de 1937, que amenazaba hacia Almadén, Ciudad Real y Jaén. Fruto de aquella situación de serio peligro fue otro de los grandes poemas de Miguel Hernández, “Aceituneros”. El poema es una llamada épica al pueblo jornalero y olivarero a la defensa de Jaén. El poema se publicó por primera vez en el periódico Frente Sur, el 21 de marzo de 1937, en el momento cumbre de la batalla de Pozoblanco. Es, tal vez, la más bella arenga en verso que se haya escrito nunca:

……………….. (Entra fuerte la versión musical de “Aceituneros”, del conjunto Jarcha, pero sólo la última parte, donde empieza: “Jaén, levántate clara / entre tus piedras lunares…”).

Voz 2

Llegamos a un documento excepcional: la propia voz de Miguel Hernández, en la que parece única grabación que efectuó en su vida. Tuvo lugar en París, en el verano de 1937, con motivo de su viaje de visita a Rusia. En París se encontró con el novelista cubano Alejo Carpentier, quien le animó a grabar unas poesías, entre ellas “Canción del esposo soldado”.
La grabación la guardó en Cuba la esposa de Carpentier, y se ha difundido escasamente en España en los últimos tiempos, con un sonido muy precario. El poema y la grabación son los siguientes:

He poblado tu vientre de amor y sementera,
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo.
……………………………………

…………………. (Entra la grabación completa de “Canción del esposo soldado”. Está en Youtube).

Voz 3

Después de VIENTO DEL PUEBLO, el único libro que Miguel Hernández pudo publicar durante la guerra iba a ser EL HOMBRE ACECHA, pero en aquellas fechas quedó inédito. Es también un libro de tragedia y de lucha. Comenzó a imprimirse en la Imprenta Moderna de Valencia, en enero de 1939, pero la derrota de la República lo dejó inédito hasta muchos años después.
En la dedicatoria de EL HOMBRE ACECHA, Miguel se dirigió a su entrañable amigo Pablo Neruda:

“… Pablo: Un rosal sombrío viene y se cierne sobre mí, sobre una cuna familiar que se desfonda poco a poco, hasta entreverse dentro de ella, además de un niño de sufrimiento, el fondo de la tierra…”.

Miguel había vivido el drama de la guerra, sino también la muerte de su primer hijo en 1938. El segundo nació en 1939, y a él le dedicó las célebres “Nanas de la cebolla”.
En EL HOMBRE ACECHA se vislumbra la influencia del dicho de Plauto: “Homo homini lupus”, que luego utilizó también el inglés Hobbes. El fondo del libro es de mayor pesimismo y angustia, y refleja la maldad cainita de los hombres, ahora en la guerra. Junto al tema bélico, incorpora impresiones de su visita a Rusia en 1937.

………………… (Empieza a sonar de fondo la “Elegía al Che” del conjunto Quilapayún, que es instrumental y coral).

Voz 4

He aquí algunas muestras de EL HOMBRE ACECHA. El segundo poema del libro es: “Llamo al toro de España”,

Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate,
levanta, toro: truena, toro, abalánzate.
Atorbellínate, toro: revuélvete.
Sálvate, denso toro de emoción y de España.
Sálvate…
………………………………………

…………………..…. (Sube y baja la Elegía de Quilapayún).

Voz 1

En el poema titulado “El herido”, es célebre este fragmento:

Para la libertad sangro, lucho, pervivo,
para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos…
……………………………………….
……………………. (Ráfaga de la Elegía de Quilapayún)

Voz 2

En el poema “Las cárceles” encontramos una angustia fatal e insoportable:

 Las cárceles se arrastran por la humedad del mundo,
van por la tenebrosa vía de los juzgados,
buscan a un hombre, buscan a un pueblo, lo persiguen,
lo absorben, se lo tragan……..
……………………………………..
………………. (Sigue el fondo de la Elegía de Quilapayún)

Voz 3

Ya al final del libro EL HOMBRE ACECHA, nos topamos con el poema “Madre España”, de un patriotismo, no de banderolas, sino entrañable y cordial:

Abrazado a tu cuerpo como el tronco a la tierra,
con todas las raíces y todos los corajes,
¿Quién me separará, me arrancará de ti,
madre?
………………………………………

…………………………… (Final de la Elegía de Quilapayún)

Voz 4

El último libro de Miguel Hernández, también inédito en vida del autor, fue CANCIONERO Y ROMANCERO DE AUSENCIAS, de título muy expresivo, ante la ausencia del hijo, del amor y de la libertad. Dejó un manuscrito en el que se recogían poemas desde 1938 hasta 1941. Al tema de la guerra y de las penalidades de los suyos, se une ahora un tema nuevo: la cárcel, destino final de los vencidos.
Al mismo tiempo, este libro desemboca en una poesía de verdad humana, esencialista y muy depurada. Sobriedad en los recursos, en la palabra y en la imagen. A ello se une el verso corto, con aire popular de copla, canción o romancillo.
Detrás de cada verso, tres heridas: la de la muerte, la del amor y la de la vida.

…………………… (Entran ráfagas de las “Nanas de la cebolla”, del conjunto Los Juglares).

Voz 1

El mayor sufrimiento de aquel poeta encarcelado fue, sin duda, saber del hambre y las miserias que pasaban su mujer y su hijo, sin otro alimento que pan y cebolla. Cuando una carta le hablaba de esto, el poeta bajó de las musas su célebre poema “Nanas de la cebolla”:

………………. (De nuevo, fragmento de “Nanas de la cebolla”).

………………………….
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
…………………………..
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
…………………………..
……………………… (Se cierra “Nanas de la cebolla”).

Voz 2...

Poco a poco nos hemos ido acercando al final del hombre, del soldado y del poeta. No había cumplido los 30 años, cuando el último parte de guerra anunciaba el fin de la guerra para unos y el comienzo de las represalias para otros.
Miguel Hernández intentó exiliarse a Portugal, pero, apenas atravesó la frontera, la policía política de Salazar lo devolvió a la española, la cual no supo, de momento, que había detenido al comisario de la División de “El Campesino”, sino a un ex combatiente rojo, indocumentado.

…………….. (Entra la 6ª Sinfonía “Patética” de Tchaikovsky, 4º movimiento, que sigue luego de fondo suave)

Voz 3

El 8 de mayo de 1939 pasó del campo de concentración de Rosal de la Frontera (Huelva) a la cárcel de Huelva; dos días después, a la de Sevilla; y el 18 de mayo, a la prisión de Torrijos (Madrid). Por fin, el 17 de septiembre, sin haber sido identificado plenamente, quedó en libertad de manera casual.
Cometió el error de presentarse en su pueblo natal de Orihuela (como Lorca en su Granada). Nada más llegar, fue reconocido y apresado nuevamente, de manera que a fines de 1939, Miguel Hernández se encuentra de nuevo en Madrid, en la cárcel del Conde de Toreno, donde coincidió con el dramaturgo Antonio Buero Vallejo.

………………….. (Una pausa de la “Patética” de Tchaikovsky, 4º movimiento).

Voz 4

En enero de 1940, Miguel fue condenado a muerte, por el delito de “ser escritor y poeta de la revolución”, textualmente.
Sin embargo, algunos escritores del régimen temen que se convierta a Miguel Hernández en otro mártir como García Lorca e interceden, de manera que en junio de 1940 le fue conmutada la pena capital por la de 30 años.
A partir de entonces, el poeta habría de sufrir un peregrinar por las cárceles del franquismo: Madrid, Palencia, Ocaña y, por fin, Alicante.

……………….……………. (Termina fondo de Tchaikovsky).

Voz 1

Revivimos ya los últimos días de Miguel Hernández. En estos momentos dejamos la palabra a su viuda Josefina Manresa que, en 1976, en la revista Posible (núm. 54) revelaba así la amarga experiencia de la aniquilación genocida de Miguel en el infierno carcelario franquista:

……………….. (Entra como fondo el “Adagio” de Albinoni).

“A mediados de julio de 1941, mi hijo y yo nos trasladamos de Cox a Alicante –declaraba Josefina-, para poder atender mejor a mi marido, que acababa de ser trasladado a aquella cárcel. Nos hospedamos en casa de su hermana Elvira, que vivía allí, y así podía atenderlo, llevándole diariamente la comida, lavarle la ropa y verle unos minutos en el locutorio los viernes, que era cuando tocaba comunicar…
Al principio fue tifus, y de ahí pasó a pleura. Miguel me ocultaba la gravedad de la enfermedad, para que yo no sufriera, pero un preso, que era de Orihuela, escribió a su familia diciéndoles que Miguel tenía una tuberculosis aguda…”.

…………………….. (Pausa con el “Adagio” de Albinoni, que sigue como fondo).

Voz 2

“Dos días antes de morir –continúa el testimonio de Josefina-, entré a ver a Miguel, con el niño y su hermana. Estaba muy grave. Nos pidió que lo llevaran al Sanatorio que había solicitado y que había venido concedido en aquellos días. Pero como el doctor Barbero me dijo que ya no tenía remedio y, además, hubo dificultad para conseguir una ambulancia, le dije que estaba muy débil y que hacía mucho frío y que era mejor que esperara a ponerse mejor para el viaje. Enérgicamente me dijo: ‘Para el viaje, inyecciones conmigo, mantas conmigo. Si no me sacáis de aquí me muero…

……………………… (Pausa con el “Adagio” de Albinoni, que a continuación irá desapareciendo).

Voz 3

“Al día siguiente, fui a preguntar por él y me dijeron que podía entrar a verlo. Esta vez no me llevé al niño, y me preguntó por él. Con lágrimas que le caían por las mejillas, me dijo varias veces: ‘Te lo tenías que haber traído. Te lo tenías que haber traído…’. Tenía la ronquera de la muerte. Yo le toqué los pies, y los tenía fríos y con rodales negros…
“Volví a visitarle al día siguiente y, al poner la bolsa de la comida en la taquilla, me la rechazaron, mirándome a los ojos. Yo me fui sin preguntar nada. No tenía el valor de que me aseguraran su muerte…”.

…………………… (Entra FUERTE la Rapsodia húngara núm. 2, de Liszt).

Las 4 Voces recitan juntos

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
……………………………………….
Volverán a mi huerto y a mi higuera,
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera.
………………………………………..
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

…………….. (FUERTE: el final de la “Elegía” a Ramón Sijé, por el grupo Jarcha, cuando empiezan a decir… “Compañero, volverás / compañero, volverás… Miguel… Miguel…).


FIN
 


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